Mis guitarras clásicas de concierto

La Luthería de guitarra clásica a evolucionado significativamente los últimos 40 años. Tomando en cuenta los avances asombrosos de las técnicas guitarrísticas a fin de ofrecer un instrumento capaz de adaptarse perfectamente al juego y a la sensibilidad del guitarrista, sin imponerle restricciones en la interpretación de la pieza que él elige. El instrumento le va a permitir expresarse plenamente y de que sea escuchado por el público sea cual sea la configuración de la sala (pequeña o grande) y de su acústica. Además, debe ser capaz de ofrecer una textura perfecta de sonido para la grabación en estudio.

La Luthería moderna también ha visto surgir las nuevas tecnologías como la “doble tabla (o sándwich”, utilizando materiales compuestos) o “red” que ofrece ahora una dinámica y un poder inconcebible hace unos años. Paralelamente a esta evolución tecnológica, una luthería más tradicional sin embargo interesante, se esfuerza por revivir los cañones de Torres y de Hauser, complaciéndose de una identidad sónica más intima y caprichosa que hace su uso más difícil en las grandes salas de conciertos.

A pesar de que experimenté continuamente con materiales y nuevas tecnologías, yo utilice la madera para la construcción de mis guitarras. Me gusta pensar que este noble material no ha dado todos sus secretos y yo prefiero su carácter de sonido más que la « orgánica ».

Esto es gracias a una concepción original, elecciones estéticas y filosofías profundas junto a descubrimientos determinantes que yo inicie un conocimiento profundo y « del interior » de las necesidades el concertista, yo propongo un instrumento realmente innovador aliado a la belleza, elegancia y la riqueza sonora a realización de mejores guitarras modernas. Sin concesión alguna sobre la musicalidad, la autenticidad y la fidelidad a su guitarrista ella aporta toda la sensibilidad, profundidad y el confort que exige el intérprete de hoy y el repertorio extenso de la música antigua hasta el presente.